En las escuelas Waldorf, la Navidad no es solo una celebración: es un camino pedagógico, espiritual y humano. Es el momento en que el ritmo del año escolar se aquieta para dar paso a la contemplación, al recogimiento, la vivencia del nacimiento del Niño Jesús como símbolo del despertar de lo más puro y elevado en cada ser humano.


